Las relaciones sexuales en periodo de lactancia

Saca provecho de la nueva situación

Sensaciones distintas, otras fuentes de placer... La lactancia abre una etapa nueva en tu relación de pareja. Saca provecho de todo lo que os puede ofrecer. 

 
pareja

Para muchas parejas, los meses del embarazo han sido muy placenteros sexualmente, especialmente durante el segundo trimestre. Y es que emocional y fisiológicamente, el embarazo predispone al placer erótico. Cuando se acerca su final y sobre todo al nacer el bebé, arranca una nueva etapa. "El nacimiento de un bebé es un acontecimiento que pertenece a la esfera sexual de la vida de la mujer. Es importante que las parejas sepan que se pueden producir cambios en su relación sexual y que la mujer no se asuste de sus sentimientos y sensaciones" señala la ginecóloga Pilar de la Cueva Barrao. 

 Al igual que te sentiste menos receptiva en las semanas anteriores al parto, posiblemente querrás evitar las relaciones sexuales plenas en las inmediatamente posteriores. Malestar corporal, cansancio, cambios hormonales... son muchos los factores que explican la pérdida de libido tras el parto. ¿Cuanto tiempo dura esta desgana? Muy posiblemente se prolongará durante el puerperio si bien, en material sexual, la forma de ser de cada miembro de la pareja y su combinación cuenta tanto o más que lo puramente fisiológico. 

Lactancia y relación sexual

"La mujer que amamanta, durante los primeros 6 meses está hormonalmente hablando en una situación parecida a la menopausia" puntualiza la matrona Eloisa López. Esta es la causa de la sequedad vaginal y sofocos de calor que muchas madres relatan. Otro factor fisiológico que explica la pérdida de libido es la secreción de prolactina y la inhibición reactiva de las hormonas que se asocian a la excitación sexual: estrógenos, progesterona y testosterona. Pero cuando el bebé empiece a regular la producción de leche con su succión, los niveles hormonales se recuperan. En cuanto a la lubricación vaginal, al estar también relacionada con la excitación y el deseo erótico, no se puede hacer pronósticos en cuanto a su plena recuperación. Si la penetración es molesta, se recomienda utilizar un lubricante. Ten presente que su composición ha de ser compatible con el uso del preservativo si es el método anticonceptivo que has elegido.

Placer al dar de mamar

Los especialistas en temas de lactancia insisten en que dar de mamar no tiene que ser doloroso. Una vez pasadas la subida de la leche y las dudas de las mamás primerizas en materia de lactancia, alimentar al bebé con leche materna no solamente es más sano, también es fácil, barato y placentero. Las madres que lactan se sienten unidas a su bebé, felices de poder ofrecerle lo mejor, su leche. Lo hacer con satisfacción y placer. Algunas experimentan sensaciones muy parecidas a la excitación sexual. Pueden incluso alcanzar el orgasmo. Este repentino placer puede despertar en ellas desconcierto e incluso un cierto sentimiento de culpa. Pero no hay nada anormal o perverso en ello. Al succionar, el bebé estimula en su madre la secreción de oxitocina, la hormona que desencadenó el parto y ayuda ahora a que se contraiga el útero. Se la conoce como  hormona de la ternura porque también está asociada a todos los estados afectivos, concretamente al despertar del amor maternal. Curiosamente, también se segrega en el momento del orgasmo. 

Muchas mujeres alcanzan su plenitud sexual después de ser madre. Con frecuencia, las nuevas y placenteras sensaciones que descubren dando de mamar abren sus sentidos a otras fuentes de disfrute que sabrán explorar al volver a su vida erótica habitual. 

Pecho y pérdidas de leche

El pecho de la mujer es un atributo de belleza y atracción sexual, una zona erógena. Eso, hasta que se convierta en madre y que, de un día para otro, su pecho pase a cumplir una misión bien distinta: alimentar y aportar cobijo y amor al bebé. Esta doble función puede desconcertar a ambos miembros de la pareja pero con el tiempo, todo irá encajando. Una vez instaurada la lactancia, el pecho dejará de ser sensible, bajará de volumen y se habrán acostumbrando a su función dual y a las pequeñas anomalías de esta etapa. 

Las pérdidas de leche son bastante frecuentes durante la lactancia. Las puede desencadenar el llanto de un bebé; también la actividad erótica. Hombres y mujeres se pueden sentir incómodos con estas eyecciones de leche espontáneas que pueden manifestarse como unas simples gotas que asoman por el pezón hasta un chorro de leche que sale disparado. La "culpable" de estas salidas inoportunas de leche durante la relación sexual es nuevamente la oxitocina. Recordemos que también la segregas con la excitación sexual y el orgasmo. Si quitas importancia al incidente y haces de ello un juego, todo se resolverá con unos pañuelos de papel y unas risas. 

Más información: Manual de lactancia materna. Asociación Española de Pediatría.

 

Magda Campos