El ejercicio físico durante la lactancia

Sí pero con moderación

Practicar deporte durante la lactancia no te impedirá segregar la leche que tu bebé necesita tanto en calidad como cantidad. Eso sí, conviene tomar algunas precauciones.

 
lactancia y deporte

El ejercicio físico tiene muchos beneficios en cualquier etapa de la vida, incluido durante la lactancia. A nivel psicológico, es un buen antídoto frente al estrés y la ansiedad que suele acompañar la maternidad reciente; estimula la autoestima y aporta bienestar gracias a las endomorfinas que se segregan. Físicamente, te ayudará a perder peso si te quedan algunos kilos de más, favorecerá la mineralización de tus hueso, aumentará tu flexibilidad y fuerza muscular y en conjunto, te ayudará a sobrellevar el cansancio de cuidar a un bebé tan pequeño. ¿Cuándo empezar? Todo depende de cómo te sientes y de la actividad física elegida. 

El deporte y el sabor de la leche

Si practicas deporte de forma habitual, la práctica de una actividad física moderada no tendrá ninguna consecuencia sobre la producción y calidad de tu leche. En cambio, el ejercicio físico intenso y prolongado, sobre todo para las mujeres que no están entrenadas, puede producir una disminución del volumen de leche y cambiar su sabor. En efecto, el esfuerzo físico intenso se asocia a la secreción de ácido láctico, responsable de las agujetas. Al pasar a la leche, altera su sabor que se vuelve más amarga. Además, el sudor confiere a la piel un sabor más salado. Ambas cosas puede pasar inadvertidas para el bebé pero también provocar un rechazo del pecho. Por lo tanto, los especialistas insisten en que esta actividad física tan beneficiosa para la parturienta ha de ser regular y moderada. 

¿Qué deporte?

Si practicar un deporte habitualmente, no hay motivo para abstenerse ahora que tienes un bebé. Además, algunas actividades físicas están especialmente recomendadas:

- Ejercicios de Kegel. Los deberías practicar nada más dar a luz para estimular los músculos del suelo pélvico. Se recomiendan contracciones de 5-10 segundos unas 30 veces al día para evitar la incontinencia urinaria

- Gimnasia postnatal. Parecida a la gimnasia prenatal, está encaminada a recuperar las partes del cuerpo más castigadas durante el embarazo.

- Caminar. Andar al menos media hora al día y subir las escaleras en vez de usar el ascensor son buenas costumbres a integrar a tu vida diaria. 

- Pilates. Trabajarás tu recuperación pélvica, tus músculos abdominales y los de tu espalda.

- Gimnasia hipopresiva. Te ayudará a recuperar un vientre plano y fortalecer los músculos pélvicos y vaginales.

- Bicicleta. Es una actividad aeróbica buena para tus músculos abdominales y piernas. 

- Natación. Si bien no es adecuada para el puerperio inmediato por el riesgo de infecciones, la podrás practicar en cuanto hayas dejado atrás esta etapa.

- A evitar: los deportes que pueden entrañar una lesión o provocar desprendimiento de las mamas. Así, mejor camines deprisa que corras.

Precauciones

  • Practica deporte con un sujetador de deporte firme, preferentemente de algodón.
  • Haz ejercicios de calentamiento antes de empezar.
  • Incrementa la intensidad del esfuerzo poco a poco.
  • No llegues nunca al agotamiento.
  • Bebe agua antes y después.
  • Estira los músculos que más has trabajado.
  • Adapta tu dieta a tu actividad física. Come más hidratos de carbono -pasta, fruta, legumbres- y menos grasa para no tener bajada de glucosa.

Asesoramiento: Dra. Marta Díaz Gómez, pediatra. Miembro del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

 

Magda Campos




Elige y compra en Amazon