Cómo dar de mamar a un recién nacido adormilado

¿Hay que despertarle?

¿Qué hacer cuando el recién nacido se queda dormido más de 3 o 4 horas sin reclamar el pecho? ¿Hay riesgo de desnutrición?

 
bebé mamando

Nada más nacer, el bebé pasa por una fase de alerta activa que suele durar unas dos horas. Luego, se queda dormido. Esta segunda fase de sueño profundo interrumpido por despertares cortos suele durar entre 24 y 36 horas. Las dos horas iniciales de vida activa son fundamentales para la lactancia porque el bebé se suele agarrar al pecho y mamar con fuerza. Colocarle piel a piel sobre tu pecho desnudo nada más dar a luz  es la mejor manera de iniciar la lactancia materna.

Ya arrancada la fase de descanso, tu matrona te recomendará aprovechar los momentos en los que se despierta para ponerle al pecho. No esperes a que llore. Cuando le veas mover la cabeza y las piernas, hacer muecas con la lengua y emitir pequeños sonidos habrá llegado el momento. Todos estos gestos preceden el llanto y anuncian su disposición a mamar.

¿Y si no despierta?

Al igual que hay recién nacidos ansiosos, llorones e intranquilos, los hay excesivamente dormilones. No siempre hay un motivo claro aunque estos tres provocan este tipo de comportamiento. 

La mayoría de los bebés empiezan a mostrar interés por el pecho a los 3 o 4 días de nacer. Esos bebés adormilados no lo hacen hasta pasados 7 o 10 días. Se les llama bellos durmientes: no reclaman el pecho, succionan con poco vigor y se debilitan, por lo que apenas lloran. El problema es que todo esto ocurre en casa y a menudo, la joven madre no sabe cómo actuar. Los bebés malnutridos pueden tener ictericia por lactancia materna, pérdida excesiva de peso –más del 3 por ciento diario del peso al nacer– e incluso deshidratación.

Estrategias para alimentar a un dormilón

Si tu recién nacido duerme más de 3 o 4 horas seguidas, hay que despertarle. Para espabilarle, procede de la siguiente manera:

  • Cógele en brazos, desnúdale, cambia el pañal y vuelve a vestirle.
  • Hazle masaje rotatorio en la planta de los pies con el pulgar, le resultará incómodo y le espabilará.
  • Aproxímale al pecho y comprueba que tanto la postura con el agarre pecho-boca son los correctos.
  • Para asegurar una buena secreción láctea, es recomendable que te saques leche. No la tires, guárdale para dársela a tu bebé más adelante.
  • Darle un biberón no arreglará el problema y puede terminar con la lactancia materna ya que puede provocar confusión pecho-tetina. 

Si tu recién nacido es un dormilón, visita a tu pediatra para que haga un seguimiento más estrecho de su evolución. Te pedirá un detalle del número de tomas, deposiciones y micciones y controlará su toma de peso hasta la vuelta a la normalidad. 

Asesoramiento: Dr. Gómez Papi. Manual de lactancia materna de la Asociación Española de Pediatría.

 

Magda Campos




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