Cómo conservar la leche materna

Muy útil si te ausentas

Has vuelto al trabajo o simplemente tienes prevista una salida y no vas a estar presente durante una o varias tomas. La solución: tener leche en el congelador para que tu bebé la siga disfrutando en tu ausencia.

 
Conservar leche materna

Como resiste bien a los microbios, es fácil conservar la leche materna. Basta con lavarse las manos, extraerla a mano o con un sacaleches, almacenarla y congelarla.

¿Dónde la guardo?

En un envase de uso alimentario. Puede ser una  bolsa especialmente diseñada para conservar leche materna o un bote de cristal o de plástico duro. Conviene que sea pequeño, con boca ancha y fácil de limpiar y cerrar. No es preciso esterilizarlo, pero sí lavarlo con agua y jabón, aclarar inmediatamente y dejar secar. Empresas como Avent comercializan botes y bolsas de plástico que se adaptan a una tetina si tener que hacer trasvase.

Nevera o congelador

Antes de almacenarla, se debe poner la fecha de extracción en el bote para calcular su caducidad. La leche recién sacada y guardada en un recipiente cerrado se mantiene a temperatura ambiente (24 ºC) 8 horas. A menos de 5 ºC, puede durar 2 días, y si no va a consumirse en este período, es mejor congelarla inmediatamente para que dure varias semanas, incluso meses. Sin embargo, una vez descongelada se debe guardar en el frigorífico y consumir en un plazo de 24 horas. No se puede volver a congelar.

Cómo calentarla

En cuanto a la técnica para calentarla y descongelarla, se puede hacer bajo el agua fría del grifo e ir aumentando la temperatura del chorro, o bien sumergir el recipiente en otro con agua caliente, pero no calentar directamente o en el microondas. Después, hay que agitar bien antes de probar.