6 consejos a olvidar para tener más leche

Algunos pueden ser peligrosos

Circulan de boca en boca y de generación en generación, pero no está comprobada su eficacia. Es más, en algunos casos, esos remedios caseros para aumentar la producción láctea pueden llegar a ser peligrosos para la salud de tu bebé.

 
vaso de leche

Estas son algunas de las recomendaciones más comunes con las que te encontrarás para tener más leche. El Dr. Martín-Calama aclara por qué debes hacer oídos sordos cuando los oigas.

1- Comer más para tener más leche. "La producción de leche aumenta el gasto calórico, pero el organismo utiliza las reservas almacenadas durante el embarazo por lo que, incluso en países con malnutrición, las madres fabrican leche suficiente" aclara el Dr. Martín-Calama. Por esta razón, dar el pecho es una forma natural de recuperar el peso precio a la gestación. Sólo necesitan tener una dieta sana y equilibrada y la naturaleza hará el resto.

2- Tomar leche para fabricar leche. La producción de leche no tiene nada que ver con la que ingieres. En cuanto al calcio, todas las madres pierden masa ósea durante la lactancia pero la recuperan a los 6-12 meses y tampoco se ha demostrado que los suplementos de calcio aumenten el calcio de la leche por lo que no hay motivo para que la madre tome leche si no le gusta, menos aún que la tome mientras da el pecho" insiste el Dr Martín-Calama. 

3-  Beber Cerveza. La cerveza produce un efecto relajante en la madre por su contenido en alcohol, pero es justamente por esto por lo que no debería consumirse, ya que éste pasa a la leche y, por tanto, le llega a tu bebé. Por otra parte, es cierto que la cerveza estimula la liberación de prolactina –hormona imprescindible en la lactancia–, pero no por su contenido en alcohol, sino por la existencia de un polisacárido de la cebada en su composición. Es decir, el mismo efecto tendría la cerveza sin alcohol. Sin embargo, no hay estudios que demuestren la influencia de esta bebida sobre la producción de leche.

4- Beber mucho líquido. Notarás más sed de lo normal, sobre todo durante la toma y al finalizar ésta. Por esa razón, no es necesario que te fuerces a beber más durante el resto del día. Simplemente con que sacies esa sed, ya estarás aportando a tu cuerpo el líquido que necesita. Por el contrario, una ingesta excesiva de líquido –más de 10 vasos diarios– se relaciona con una bajada en la producción láctea.

5- Alimentos que aumentan la producción. Almendras, sardinas, arenques, avellanas... son muchos los alimentos supuestamente milagrosos para aumentar la secreción láctea. "Lo cierto es que ni la aumentan ni tienen efecto sobre la cantidad de calcio que aportan al bebé" explica el Dr. Martín-Calama. 

6-  Infusiones o preparados de herbolario. Pese a la idea extendida de que resultan inocuos porque son “naturales”, los preparados a base de plantas contienen principios farmacológicos activos y, por tanto, pueden tener efectos sobre tu organismo y sobre el de tu bebé. Por tanto, no tomes infusiones o preparados que te hayan recomendado sin consultar con tu pediatra. De hecho, algunos a los que se les atribuyen propiedades galactogogas –es decir, que aumentan la producción láctea–, pueden dar lugar al efecto contrario. Así, el uso crónico de preparados con alcachofa, anís, comino, cimífuga, efedra, ginseng, lino, lúpulo, regaliz, romero o zarzaparrilla podrían disminuir la fabricación de leche. Otros como alfalfa, amapola, anís estrellado (ya retirado del mercado), anís verde, artemisa, boj, cauofilo, cornezuelo, eucalipto, fucus, hinojo, nuez moscada o salvia, pueden incluso resultar tóxicos para el bebé y la madre.

Asesoramiento: Dr. Martín-Calama, pediatra y miembro del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría.

 

Raquel Burgos




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