8 preguntas frecuentes sobre la leche de fórmula

Cómo elegirla

El polvo blanco que vas a añadir al agua de su biberón cuando se lo prepares, levanta muchas preguntas en las mamás. Estas son las más frecuentes cuando deciden pasar a la alimentación artificial.

 
Poniendo leche en el biberón

1. ¿La fabricación de las leches adaptadas responde a unas normas?

Las leches adaptadas españolas se guían para su fabricación por las recomendaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica (ESPGAN) y las normas del Ministerio de Sanidad, estas últimas de obligado cumplimiento.

2. ¿El bebé engorda más con leche de fórmula que con leche materna?

Un bebé cuya alimentación se realiza a través del biberón no tiene porqué engordar más que otro que toma leche materna. Aunque es verdad que la curva de crecimiento es algo diferente en unos y otros, el paso de los meses va equiparándolas. Lo que sí se ha visto es que el riesgo de sobrealimentación es mayor en los niños que toman fórmulas, simplemente porque con el pecho ellos mismos se regulan y deciden cuánto van a tomar, mientras que el biberón lo preparas tú, y casi siempre intentas que lo tome entero. Por eso, tan importante como preparar la cantidad que te aconseje el pediatra es respetar el apetito del pequeño. De esta manera le ayudarás a autorregularse y comer únicamente lo que necesita.

3. ¿Se puede cambiar de marca de leche?

Todas las leches actuales siguen la misma normativa, por lo que no se diferencian significativamente en cuanto a su composición. No obstante, como las cantidades recomendadas de cada nutriente no son exactas –oscilan entre una cantidad máxima y una mínima–, pueden darse pequeñas variaciones. Por esta razón, una vez que tu bebé se haya acostumbrado a una marca, no la cambies bruscamente. Consulta con el pediatra antes de tomar la decisión.

4. ¿Qué diferencia hay entre la leche de inicio y la de continuación?

Las leches de continuación son fórmulas menos complejas que las de inicio, pues la leche de vaca de la que se obtienen ha sufrido menos modificaciones.

5. ¿Cuándo pasar de la leche de inicio a la de continuación?

Las leches de inicio, identificadas en el envase con el número 1, se emplean desde el nacimiento hasta los 4-6 meses, y las de continuación, que se identifican con el número 2, desde entonces hasta los 12-18 meses.

6. ¿Por qué hay que hacerlo a esta edad?

El sistema digestivo y los riñones del bebé son más maduros y capaces de asimilarla sin tanto cambio. A partir de los 6 meses, además, tu hijo aguanta más tiempo entre las tomas, lo que permite elevar el aporte de calorías. Finalmente, las fórmulas de tipo 2 tienen más cantidad de minerales, sobre todo hierro, para adaptarse a los requerimientos a partir de esa edad. Son, en definitiva, un paso intermedio entre los complejos y adaptados preparados de inicio y la leche de vaca entera.

7. ¿Hasta cuándo tiene el bebé que tomar leche de continuación?

La ESPGAN aconseja ofrecerla hasta los 3 años, por sus ventajas sobre la leche de vaca, y otros pediatras son partidarios de mantenerla al menos hasta los 18 meses, e idealmente hasta los 3 años. También se puede sustituir por leche de crecimiento.

8. ¿Son distintas las leches en polvos y las líquidas?

Tanto la leche de inicio como la de continuación pueden encontrarse en los establecimientos habituales en forma líquida y en polvo, sin que la composición varíe con la forma de presentación.

 

Maite Izquierdo