11 trucos para quitar calorías a tus platos

Las buenas costumbres en la mesa

La mejor manera de cambiar tu peso es cambiar tus hábitos en la mesa. Si te alimentas mejor, mejorarás tu silueta, tu salud y la de toda tu familia. ¿Por dónde empezar? Sigue las pautas que te indicamos a continuación.

 
buenos habitos en la mesa

1. Consume preferentemente productos elaborados con cereales integrales: pan, arroz, pasta, cereales del desayuno... Acostúmbrate a tomar el arroz o la pasta con vegetales. Conseguirás un plato más equilibrado y comerás menos hidratos de carbono. Erradica la costumbre de mojar el pan en la salsa. Puedes cocinar platos muy ricos usando un wok. Si te gustan mucho las croquetas, tómalas sólo esporádicamente.

2. Sé estricta con el aceite. Nunca lo viertas de la botella sin control. Emplea siempre una cuchara y para aliñar las ensaladas, freír un filete o rehogar unas verduras en la sartén, echa mano de un pulverizador. Si cocinas al horno o en cazuela, usa una pera de cocina para aspirar la grasa de la salsa o deja el guiso enfriar hasta que se solidifique.

3. Limita el consumo del azúcar. Si no puedes prescindir de las bebidas gaseosas, tómalas light. Endulza el café, el té y otros platos con glicósido de esteviol, un poderoso edulcorante natural no tóxico que proviene de la hoja de estevia. Toma sorbetes sin azúcar añadido en lugar de helados. Si piensas que no puedes vivir sin comer dulces, pasteles y otros postres con mucho azúcar, haz de su consumo un pequeño y esporádico premio a tu buena conducta.

4. Para dar sabor a tus platos, prepara salsas caseras a base de tomate, ajo, cebolla y hierbas aromáticas o queso fresco desnatado con sal, vinagre o limón, pimienta y hierbas aromáticas. Son sencillas, más dietéticas y de mejor sabor que las que encuentras preparadas en el supermercado.

5. Come carne en poca cantidad y preferentemente la blanca como el pollo y el pavo. Elimina siempre la grasa y la piel. Olvídate de los fritos. Cocínala a la plancha, al horno, guisada con vegetales... 

6. El pescado, lo puedes cocinar en la sartén, al horno, al vapor, al microondas, en papillote pero nunca rebozado ni frito.

7. Toma preferentemente productos lácteos desnatados o al menos semidesnatados. Opta siempre con queso bajo en grasa y  fresco, mejor que curado. 

8. Los huevos concentran su grasa en la yema. En muchas recetas, se puede sustituir el huevo entero por la clara que se bate y aligera mucho la composición. 

9. Si te gustan mucho las patatas, cómelas asadas, cocidas, al horno o al microondas pero nunca fritas. La salsa engordan más que las patatas. Sírvelas con salsas ligeras, la que suelta la carne o el pescado al hacerse o salsa de tomate casera. Prepara la tortilla con patata cocida.

10. El alcohol, también con moderación. Si eres incondicional de la cerveza, bébela sin y sólo de vez en cuando con. Una buena costumbre para limitar el consumo de vino en la mesa es beber un gran vaso de agua nada más empezar. Así disfrutarás más del sabor del vino y no lo tomarás para saciar tu sed. Descubre los cócteles sin alcohol. Pide consejo al camarero para elegir uno con poco azúcar.

11. Aprende del valor de los alimentos. Más sepas y mejor te alimentarás a ti y a tu familia. Cuelga un cuadro sobre el valor nutricional y calórico de los alimentos en la cocina, acostúmbrate a leer las etiquetas y elabora tus menús en base a esta información.

 

Magda Campos




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