La nutrición, ¿causa de retraso psicológico?

Expertos asocian el sedentarismo con el desarrollo infantil

Un grupo de pediatras de Atención Primaria han participado en un estudio que evalúa la relación entre factores psicológicos, nutricionales y de actividad física. Y los resultados muestran que la escasa práctica de ejercicio y los malos hábitos alimentarios están relacionados con un retraso psicológico y emocional de los niños.

 
niño con verduras

Sólo el 19% de los niños tiene una alimentación saludable y únicamente el 11% practica el suficiente ejercicio físico. Éstas son algunas de las conclusiones de un estudio que analiza la relación entre factores psicológicos, nutricionales y de actividad física en la población infantil, y que está incluido en el libro “Psicología y Nutrición”, promovido por Kellog’s.

El estudio, en el que han participado 27 pediatras de Atención Primaria y 430 niños de entre 4 y 14 años, muestra la existencia de deficiencias en el desarrollo emocional y cognitivo de los niños, que están asociadas a los malos hábitos alimentarios y a la escasa práctica de ejercicio.

A través de un test que los pediatras realizaban a los padres de sus pequeños pacientes sobre los hábitos nutricionales, el comportamiento y las actividades de sus hijos, se ha podido saber que el 88% de los niños españoles realizan poco ejercicio y ven demasiada televisión, lo que, según los expertos, puede incidir negativamente en el desarrollo del sistema motor.

Y no sólo la motricidad se ve afectada por el sedentarismo. También ocurre con otros aspectos del desarrollo infantil, como el emocional, intelectual y social. Así, estos niños pueden tener más dificultades para relacionarse con los demás y un mayor nivel de estrés y ansiedad.

Lo mismo ocurre con los hábitos alimentarios. Sólo un ejemplo: los niños que no desayunan bien rinden menos en el colegio, lo que puede afectar a su capacidad de aprendizaje y a sus habilidades cognitivas. Y según las estimaciones, el 5% de los pequeños españoles no desayuna, y el 20% toma habitualmente bollería en esta primera comida del día.

Además, el estudio revela que el 16% de estos pequeños tiene sobrepeso y obesidad y que aquellos que con mayor índice de masa corporal (IMC), presentan ciertas alteraciones psicológicas y deficiencias en su desarrollo cognitivo, lingüístico y social.