Controla tus comidas este verano

Evitar las intoxicaciones es muy sencillo

05/08/2009

Con unas simples medidas higiénicas conseguirás evitar intoxicaciones alimentarias tan comunes en verano como la salmonella (responsable del 70% de enfermedades trasmitidas por la comida) o el anisakis. Toma nota.

 

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recuerda, como cada verano, que tomar unas medidas muy sencillas a la hora de preparar y conservar tus alimentos es fundamental para evitar intoxicaciones. Las principales recomendaciones de AESAN son:
1. Mantén la limpieza: hay que lavarse las manos antes de preparar la comida y, por supuesto, cada vez que vayas al baño. Limpie bien todas las superficies de la cocina cuidadosamente así como los utensilios y mantén lejos de los insectos, mascotas y otros alimentos. Si tienes alimentos preparados, consérvalos en una envase cerrado y refrigerado.
2. Separa los alimentos crudos de los ya cocinados: así conseguirás que unos no contaminen a los otros. Evita también usar los mismos utensilios (cuchillos, tenedores) para cortarlos o cocinarlos y guárdalos en recipientes distintos.
3. Cocina los alimentos completamente: tienes que intentar que no se queden crudos por dentro y que tus sopas y guisos alcanzan la temperatura de ebullición. Si calientas comida anteriormente cocinada, hazlo bien. Los microorganismos no se eliminan a temperaturas inferiores a 70º.
4. Mantén los alimentos a temperaturas seguras: los cocinados, no deben permanecer a temperatura ambiente. Guárdalos en la nevera inmediatamente después de cocinarlos y, para descongelarlos, colócalos en la parte baja de la nevera, no fuera de ella. La comida que prepares a tus hijos se debe consumir al momento.
5. Usa agua y alimentos seguros: lava la fruta y verdura con agua potable y no consumas alimentos después de su fecha de caducidad.

Salmonella, un enemigo extra
Si durante el resto del año ya extremas las precauciones cuando preparas salsas con huevo (como mayonesa), en verano estas medidas son aún más necesarias. Según datos de AESAN, la salmonella es causante de más del 70% de los brotes de enfermedades alimentarias. El uso del huevo en la preparación de mayonesas en restaurantes y bares está prohibida desde 1991, por ello, las recomendaciones siguientes debe ser aplicadas en casa:
1. Adquiere y utiliza huevo convenientemente envasados y etiquetados. En la cáscara del huevo debe aparecer una clave numérica que permita identificar el establecimiento de origen. Además, puede aparecer también la fecha de puesta. Cuanto más reciente sea esta, menos tiempo tendrían para multiplicarse los microorganismos en el supuesto de que los hubiera.
2. Conserva los huevos frescos en el frigorífico.
3. No conserves sobrantes de salsas.
4. Antes de usar el huevo, conviene lavar la cáscara con agua y detergente y secar bien. El lavado no debe hacerse mucho antes para no debilitar la protección que la cáscara ofrece frente a contaminaciones.
5. Ten cuidado para que no caigan trozos o restos de cáscara ni en la clara ni en la yema. No es aconsejable cascar los huevos en el borde del recipiente en que elaboras la salsa.
6. Añade a la salsa vinagre o limón para acidarla y acabar así con los gérmenes que pudiera contener.
7. Conserva la salsa en el frigorífico, aunque vayas a consumirla inmediatamente después de prepararla, .

Anisakis a raya
Si preparas el pescado de la forma tradicional (frito, asado, cocido, etc), no es necesario que lo congeles con antelación, pues esta preparación elimina la presencia del parásito. Ten en cuenta esas medidas para prevenir intoxicaciones por anisakis:
1. Compra el pescado limpio y sin vísceras o límpialos enseguida.
2. Cuece, fríe, hornea o hazlo a la plancha para eliminar el parásito.
3. Si vas a comer el pescado crudo, congélalo a -20º durante al menos 24 horas.