Evita los nitratos en los purés del bebé

Son peligrosos para su salud

El agua y algunos alimentos contienen nitrato, una sustancia que puede ser tóxica a niveles elevados, sobre todo en los lactantes. Estas son las precauciones que debes tener para evitarlos en la dieta de tu bebé.

 
Dándole de comer

Una persona adulta tendría que consumir una dosis muy elevada de nitrato para ser intoxicada y el contenido presente en la alimentación y en el agua que tomamos en España es muy poco significativo. Pero no ocurre así con los más pequeños, sobre todo con los lactantes. En ellos, bastan cantidades mínimas para desencadenar trastornos graves. El más importante de ellos es la metahemoglobinemia, una enfermedad que se desencadena por un nivel demasiado alto de metahemoglobulina en sangre. Al no transportar suficiente oxígeno, la sangre se torna azúl por lo que se conoce como "síndrome del bebé azul". El trastorno puede provocar asfixia, alteraciones del estado mental, dolor de cabeza, fatiga, dificultad para hacer ejercicio, mareos y pérdidas del conocimiento. 

Las razones por las que el nitrato afecta tanto a los bebés es la menor acidez de su estómago, que favorece el crecimiento de microorganismos capaces de convertir los nitratos en nitritos y la inmadurez de su sistema enzimático, que no puede disminuir la acción de la metahemoglobina.

Precauciones a tomar para evitar nitritos

  • Se recomienda evitar las verduras de alto contenido en nitrato –espinacas, acelgas, lechugas, repollo y rábanos– durante el primer año de vida del bebé y, a partir de esa edad, consumirlas con moderación.
  • Una buena idea es preparar un puré base –que puedes congelar en porciones, pero no más de una semana– con verduras bajas en nitratos y hortalizas, como las judías verdes, la patata, la zanahoria o el calabacín.
  • Cuece siempre las espinacas o las acelgas con mucha agua, escúrrelas bien –tira el agua de la cocción; nunca la aproveches para preparar purés o sopas– e incorpóralas a la papilla.
  • Si prefieres refrigerar en lugar de congelar, recuerda que el puré de verduras no puede estar más de tres días en la nevera y evita recalentarlo, pues aumenta la proporción de nitritos.
  • En cuanto al agua para beber y preparar los biberones, el Reglamento Técnico Sanitario estipula que no puede contener más de 50 miligramos por litro (mg/l), aunque el nivel ideal de calidad para los niños es de 25 mg/l. Si bien nuestra agua es totalmente potable, se puede utilizar la envasada, sometida a un estricto control sanitario. De hecho, la mayoría de las marcas tiene menos de 15 mg/l.

Otras medidas que limitan los riesgos

  • No hiervas el agua de su biberón más de 2 minutos. La evaporación excesiva aumenta la concentración de nitrato.
  • Consume vegetales ecológicos –sin fertilizantes, que contienen nitratos– y cultivados al aire libre. En cambio, las altas temperaturas de los invernaderos favorecen su concentración en las verduras y hortalizas.
  • Fíjate siempre en el etiquetado del agua y de los alimentos infantiles.
 

Gema Martín