¿Cuándo empezar con el gluten?

Los resultados del proyecto PreventCD

Nuevos estudios aportan más claridad sobre la prevención de la enfermedad celíaca y el rol que pueden tener en ella la introducción del gluten en la dieta del bebé y la lactancia materna.

 
Bebé comiendo papilla

La edad de introducción del gluten en la dieta del bebé es un tema que, desde hace varios años, está a debate. En efecto, varios trabajos llevados a cabo en la década de los años 2000 indicaban que el incremento de la  enfermedad celiaquía se podía deber a una exposición masiva y súbita del organismo del bebé al gluten. Después de no tomar absolutamente nada hasta los seis o siete meses de edad, de repente, se le suministraba una gran carga de esta proteína. Su organismo no lo soportaba y el sistema inmune lo rechazaba. Por lo tanto, la hipótesis era que la mayor incidencia de la enfermedad celíaca podía provenir de esta forma de alimentar al bebé. 

Otra hipótesis ampliamente consensuada era el papel protector de la lactancia materna por su contenido en linfocitos que benefician al sistema de defensas del bebé. Al incluir pequeñas cantidades de gluten durante la lactancia, la leche materna ejercería un efecto protector que facilitaría la tolerancia.

En 2007, científicos de ocho países europeos, entre ellos España, se unieron para formar el proyecto PreventCD y avanzar en este debate. El objetivo era averiguar si se podía evitar el desarrollo de la enfermedad estimulando la inmunización oral en bebés con el ofrecimiento de alimentos con gluten en pequeñas cantidades entre los 4 y los 6 años, cuando aún es alimentado con leche materna.  En él, participan 1.000 bebés europeos de familias con padres, madres o hermanos con la enfermedad.

Qué sabemos de nuevo

Los resultados empezaron a publicarse al cumplir los bebés 4 años. El estudio aún está en curso pero se han publicado importantes conclusiones. La última comunicación data de 2015 y ya se sabe que:

  • La introducción de pequeñas cantidades de gluten entre los 4 y 6 meses no protege contra la enfermedad.
  • No se ha podido demostrar el efecto protector de la lactancia materna.
  • La enfermedad es más común en niñas y ya desde los 3 años.
  • Es más frecuente en niños y niñas cuando ambos progenitores la padecen.
  • El consumo de cantidades diferentes de gluten entre los 11 y los 36 meses de vida no es un factor relacionado con el desarrollo de la enfermedad.
  • Tampoco influyen el país de origen, el tipo de familiar celíaco (si es padre/madre o hermano), la alimentación de la madre durante el embarazo, la vacuna del rotavirus, ni las infecciones padecidas por el niño antes de los 18 meses de vida.

Rechazadas estas hipótesis, ¿cuales quedan en estudio? Se ha observado que la población de bacterias que pueblan el intestino son distintas en pacientes celíacos y falta estudiar su impacto. También pueden jugar un papel ciertas enfermedades víricas y el uso de antibióticos. Otra vía de investigación es la presencia en la alimentación para bebés de un tipo de gluten procesado que se usa como espesante.

¿Qué pasa con la introducción del gluten en la dieta del bebé?

A la vista de estos resultados, la dra Isabel Polanco, catedrática de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Medicina y responsable del proyecto PreventCD en España, opina que si bien retrasar la introducción del gluten hasta los 6 o 7 meses hace que los bebés genéticamente predispuestos estén más maduros para afrontar la enfermedad, al final puede enmascarar, dificultar y retrasar el diagnóstico. En cambio, ofrecer alimentos con gluten entre los 4 y 6 meses tiene la ventaja de un diagnóstico precoz de los niños celíacos y la retirada inmediata del gluten.

 

Magda Campos




Elige y compra en Amazon