10 consejos para que aprenda a comer sólidos

El paso de la teta a la cuchara

Alimentarse de algo más que de leche es uno de los pasos más importantes que dará tu hijo en su crecimiento. Lograr que coma todo tipo de alimentos sólidos es una cuestión de entrenamiento.

 
Comer sólidos

Entre los cuatro y los seis meses el aparato gastrointestinal y renal de un bebé alcanzan la madurez suficiente como para empezar a disfrutar de algo más que la leche que le ofreces. Seguramente será a partir de este momento cuando el pediatra te indique que debes empezar a introducir la alimentación complementaria en su vida.

Belén Benito, farmacéutica de Laboratorios Suavinex, nos ofrece 10 útiles consejos para lograr que la transición de la alimentación exclusivamente láctea a la completa sea lo más satisfactoria posible.

1. Comienza cuando tu pediatra te confirme que puedes hacerlo, nunca por tu cuenta y hazlo sustituyendo una de las tomas de pecho o biberón del día por una ración de sólidos; a ser posible a través de papillas de cereales o puré.

2. Ve incorporando los alimentos de forma gradual y en pequeñas cantidades. Puede que a tu hijo le cueste aceptar el sabor del pollo que le ofreces porque es nuevo para él. Sigue insistiendo. Este comportamiento facilita además que se detecte cualquier alergia alimentaria.

3. Sigue escrupulosamente los calendarios recomendados para la introducción de los alimentos. La ingesta precoz de alguno de ellos aumenta el riesgo de alergia.

4. Elige un momento en que el bebé esté tranquilo y relajado, para hacer más fácil que asimile las nuevas texturas; no le fuerces o se tomará la hora de la comida como un momento estresante.

5. Mantén una alimentación mixta a base de leche y sólidos. El aporte diario de este líquido debe ser de al menos medio litro hasta los 12 meses, ya sea leche materna o artificial.

6. Coloca al bebé en una postura erguida a la hora de comer para que pueda tragar bien y evitar atragantamientos.

7. Ve dándole paulatinamente trocitos en la papilla, haciendo purés con texturas más trabadas… así se iniciará en el proceso de la masticación.

8. A partir de los ocho meses, invítale a probar alimentos que pueda coger con las manos.

9. Ofrécele una cuchara ergonómica y una taza con asas para fomentar su autonomía. No te extrañes ni desesperes si se pone a jugar con ellas o se mancha. Todo aprendizaje requiere de ciertos errores.

10. Nunca le dejes solo mientras come, pues podría atragantarse.

Asesoramiento: Belén Benito, farmacéutica de Laboratorios Suavinex.

 

Laura Jiménez




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